No me olvides
Son mil
satélites
Que
surcan este cielo;
Son ideologías,
Con relaciones
carnales,
Derrumbadas.
Son
fuegos que se dibujan
Y
desdibujan
En el aire;
No
entonces bombas,
Como aquel
16 de junio,
Que tiñó
todo de gris.
Nos dicen
que somos nosotros
Los
dueños del destino:
El
Pueblo.
Aquel
que se junta en la Plaza
Para
hacer historia,
Aquel
que pone sus patas en la fuente,
Aquel
que marcha
Por más cansancio
que tenga
Por más
alejado se encuentre.
Porque
la Plaza le pertenece
Es suya
La toma y hace propia
Se
envuelve en todos
Y cada
uno.
Se
siente un abrazo fraternal
Aún entre
aquellos que no se conocen;
Y al
mismo tiempo,
Se
comprenden.
Se
genera una mirada cómplice,
Entremezclada
con las sonrisas
Que
retratan sus rostros.
Somos
Todo
aquello que algunos
Quisieron
dejar a un lado
En un
rumbo de país excluyente
En el
cual el otrx no poseía lugar
Y no
podía escribir
Siquiera
una nota al pie
De este libro.
Pero no
pudieron (ni podrán)
Con
tanta fuerza;
La Plaza
llena
El canto de millones
Que no
se apagaráPorque la alegría
No se puede proscribir.
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