Las lágrimas no fueron en vano; ¡a seguir luchando!
Nestor fue un hombre, con sus defectos y virtudes, con grandes ideales. Supo sacar al país de una de las peores crisis que tuvo; sacarlo adelante y plantear un proyecto de país que integraba a todos. Luego de la crisis del 2001, al subir a la presidencia en el 2003 disminuyó los índices de pobreza y de desempleo.
En mi opinión, lo mejor de su presidencia, y todo lo que siguió luego al finalizar ésta, fue su política en derechos humanos. En un momento en que la esperanza para las abuelas, madres, hijos de desaparecidos estaba perdida, él les devolvió aquello que tenían por perdido, y les dio lo que querían: justicia. El ex presidente comenzó el enjuiciamiento a los responsables por crímenes de lesa humanidad ocurridos durante los años 70, y anuló las leyes de Obediencia Debida y Punto Final. Apoyó a las "Madres de plaza de Mayo" y "Abuelas de la Plaza De Mayo" con proyectos, actos y reconocimientos públicos. Jamás olvidaré cuando Nestor hizo descolgar los cuadros de los genocidas de la última dictadura militar argentina; en ese mismo acto, inauguró el museo de Memoria en la ESMA, que fue el peor campo de concentración, torturas y asesinatos. También apoyó a grupos minoritarios que hasta ese momento habían sido olvidados, como los pueblos originarios; se declaró a favor del matrimonio homosexual desde antes de la ley aprobada recientemente, y a favor del aborto, entre otras cosas. Además, lucho contra los monopolios, al apoyar la derogación de la ley de medios que había hace ya varios años, aprobada durante la época de la dictadura.
Logró hacer que la política se vuelva a insertar en la sociedad, en un momento en que la palabra “política” era una mala palabra; también hizo que miles que hasta ese momento no creían en la política lo hicieran, enseñando lo importante que es la militancia.
También algo admirable es que él quería ver a Latinoamérica unida; junto con otros presidentes planteó la posibilidad de establecer una coalición de países de la región que desarrolle políticas independientes de las potencias mundiales hegemónicas.
Murió luchando por sus ideales, pero sus ideales jamás morirán, y creo que la mejor forma de recordarlo, como dice Correa, es siguiendo su lucha emprendida hace ya años.
El día de ayer, al estar en Plaza de Mayo, vi una gigantesca multitud; gente que creyó en sus mismos ideales, que recordaba a Nestor con un gran cariño, y apoyando a Cristina. El cielo estaba negro; “de luto”, me decía Paula. Entre cánticos, lágrimas, banderas, flores, carteles, la gente lo despedía pero al mismo tiempo le decía “siempre te recordaremos”. Hasta siempre, mi querido Nestor.
En mi opinión, lo mejor de su presidencia, y todo lo que siguió luego al finalizar ésta, fue su política en derechos humanos. En un momento en que la esperanza para las abuelas, madres, hijos de desaparecidos estaba perdida, él les devolvió aquello que tenían por perdido, y les dio lo que querían: justicia. El ex presidente comenzó el enjuiciamiento a los responsables por crímenes de lesa humanidad ocurridos durante los años 70, y anuló las leyes de Obediencia Debida y Punto Final. Apoyó a las "Madres de plaza de Mayo" y "Abuelas de la Plaza De Mayo" con proyectos, actos y reconocimientos públicos. Jamás olvidaré cuando Nestor hizo descolgar los cuadros de los genocidas de la última dictadura militar argentina; en ese mismo acto, inauguró el museo de Memoria en la ESMA, que fue el peor campo de concentración, torturas y asesinatos. También apoyó a grupos minoritarios que hasta ese momento habían sido olvidados, como los pueblos originarios; se declaró a favor del matrimonio homosexual desde antes de la ley aprobada recientemente, y a favor del aborto, entre otras cosas. Además, lucho contra los monopolios, al apoyar la derogación de la ley de medios que había hace ya varios años, aprobada durante la época de la dictadura.
Logró hacer que la política se vuelva a insertar en la sociedad, en un momento en que la palabra “política” era una mala palabra; también hizo que miles que hasta ese momento no creían en la política lo hicieran, enseñando lo importante que es la militancia.
También algo admirable es que él quería ver a Latinoamérica unida; junto con otros presidentes planteó la posibilidad de establecer una coalición de países de la región que desarrolle políticas independientes de las potencias mundiales hegemónicas.
Murió luchando por sus ideales, pero sus ideales jamás morirán, y creo que la mejor forma de recordarlo, como dice Correa, es siguiendo su lucha emprendida hace ya años.
El día de ayer, al estar en Plaza de Mayo, vi una gigantesca multitud; gente que creyó en sus mismos ideales, que recordaba a Nestor con un gran cariño, y apoyando a Cristina. El cielo estaba negro; “de luto”, me decía Paula. Entre cánticos, lágrimas, banderas, flores, carteles, la gente lo despedía pero al mismo tiempo le decía “siempre te recordaremos”. Hasta siempre, mi querido Nestor.
Fue un grande Nestor. Yo que era totalmente reacio a la política, y había dado por perdida toda esperanza, me convertí en un ferviente seguidor suyo... El demostró que hay muchísima gente que también quiere algo mejor, y que tal vez sea posible conseguirlo. Y mas aún: no hay que negociar con, ni subyugarse ante los poderosos para lograrlo.
ResponderEliminarLe devolvió el poder al pueblo.