Entre el 76 y el 83
Oigo voces y lamentos que
Gritan, pero inútilmente
Pueden ser oídos.
Quieren libertad,
Salir de ese túnel sin salida,
Un agujero lleno de agonía.
Y se preguntan:
¿Cuándo vendrán al rescate?
¿O acaso jamás llegarán por nosotros?
Inútil es su hablar,
Si es como hablarle a una pared.
Y dicen:
¿Para qué seguir así?
Si sé que mañana moriré;
Si sé que pronto ya no estaré;
Y que nunca vendrán por mí.
Mis plegarias nunca serán oídas,
Ni mis preguntas respondidas.
Acá afuera en la calle,
Recién son las ocho,
Y ya nadie hay.
A toda hora te piden documento;
Y hay militares con armas de fuego.
Te llevan a edificios sin escapatoria,
A las afueras de la ciudad donde te fusilarán.
Toman lo que es de uno,
Y nada les importa.
Desaparecidos, muertos, exiliados; ya ves.
Me pregunto:
¿Acaso este es el fin?
Para unos cuantos sí,
Para otros la terrible historia que pronto contarán.
Gritan, pero inútilmente
Pueden ser oídos.
Quieren libertad,
Salir de ese túnel sin salida,
Un agujero lleno de agonía.
Y se preguntan:
¿Cuándo vendrán al rescate?
¿O acaso jamás llegarán por nosotros?
Inútil es su hablar,
Si es como hablarle a una pared.
Y dicen:
¿Para qué seguir así?
Si sé que mañana moriré;
Si sé que pronto ya no estaré;
Y que nunca vendrán por mí.
Mis plegarias nunca serán oídas,
Ni mis preguntas respondidas.
Acá afuera en la calle,
Recién son las ocho,
Y ya nadie hay.
A toda hora te piden documento;
Y hay militares con armas de fuego.
Te llevan a edificios sin escapatoria,
A las afueras de la ciudad donde te fusilarán.
Toman lo que es de uno,
Y nada les importa.
Desaparecidos, muertos, exiliados; ya ves.
Me pregunto:
¿Acaso este es el fin?
Para unos cuantos sí,
Para otros la terrible historia que pronto contarán.
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